La campana gigante de Hells bells, la muñeca hinchable de Whole lotta Rosie, los cañones de For those about to rock... Son gags que ocupan un escaparate preferente del museo del rock.
Los shows de AC/DC se parecen cada vez más a una obra de teatro donde el guión fue escrito hace mucho, pero ese componente de ritual no resta intensidad a la experiencia, sobre todo si no se repite cada año.
Pincha en la imagen para ampliar
Pero la vedette de AC/DC sigue siendo su guitarra solista, Angus Young, el bebé del grupo (que ayer cumplía 54 años). Aunque le van los solos como a cualquier guitar hero, sus intervenciones parecen más propias de un niño malcriado que de un virtuoso. Bien flanqueado por su hermano Malcolm y una titánica sección rítmica, llevó las riendas en Dirty deeds dine dirt cheap, Shot down in flames y un histriónico Thundertruck. Y en The Jack, «una canción sobre una mujer muy, muy sucia», según anunció Johnson, ofreció su proverbial numerito de striptease, coronado con la exhibición de su ropa interior (con logo de AC/DC incluido). El cantante se balanceó en el péndulo de una campana gigante en Hells bells, y tras un par de piezas nuevas, War machine y Anything goes, abanderó un expeditivo You shook me all night long que exaltó los ánimos.

Escribe un comentario